jueves, 17 de mayo de 2012

El respeto en equilibrio



El respeto subió a la cumbre de sus orbitas, estaba cansado dé que invadieran su calma y una vez allí, gritó y gritó...
-¿Qué demonios mascullan esas garras que sonríen desde sus reinos ocultos?-, Agotó la paciencia del silencio y estalló en el graznido de gavilán solitario, asustando la armonía con la sombra de su queja aciaga.
Decidido, bajó sus pasos sin contarlos, y rescató de la orilla del rió todas las hojas de su asustado decoro, presuroso ante la rapidez de la urbe acuosa que cantaba al cielo azul su recorrido hasta el reino de las sirenas…
Pensaba que no pensaba, agotado en su crucigrama incompleto y una vez repleto el sendero de su presencia, se sentó en el patíbulo de su conciencia y a ella apeló...
-¡Déjame ser quien soy!, Déjame sin necesidad de que se agote mi voz y sin que se expanda desprevenida, que camine junto al sosiego de mi imperio, sin ocupar espacios oblicuos, que se pierden en la forma- Como un suspiro durmió su inquietud en brazos de la espera, sin llantos, sin alarma, solo con la paz de la confianza de que su línea se trazará sin variantes inconclusas….

El esbozo del boceto…



Un cortejo de minutos insomnes
pasean mis horas lentas, esta noche,
como una sarcástica luna
que se niega a vestir de blanco.

Un alma que desnuda su dolor,
para poner venda a las heridas
abiertas por la tormenta de hielo,
de un azar arbitrario e insolidario.

Una guadaña que corta el cielo
en dos hemisferios interminables
para ahogarme en ese mar inmenso
de un cosmos de marea hambrienta.


¿Te he dicho alguna vez, que a veces lloro?,
Lagrimas secas, que quieren abrazar
en ese silencio que la soledad lleva
Como túnica de hábito, por una penitencia
que jamás caduca en el dolor de sus prisioneros.

Lloro a la benevolencia del viento
que trae y se lleva ese olor tan tuyo
de corsario de los mares de los tiempos,
asaltando momentos robados,
que jamás podrán quedarse contigo…

Y a esa resignación que arruga tu piel,
mientras se oscurecen tus ojos,
por la mirada que sin saber perdiste,
en el desarraigo que traen los años
cuando sientes que de ti se han olvidado…


¡No…!
No quiero hacer preguntas
donde hay que coser costuras
a los sueños rotos…

¡No…!
No quiero construir razones
que se caen por no tener pies,
aunque me exhiban su cabeza…

¡No…!
No quiero mirar los ojos del acantilado,
no tengo alas para poder volar
buscando su hipotético fondo.


¡No…!

viernes, 11 de mayo de 2012

Cielo o locura



Cielo o locura

Mi voluntad es presa hechizada en tu mirada.
Encendida como llama, se ilumina con tu insinuación.
Líneas febriles y perpetuas estigmatizan mis dedos,
alcanzando el acueducto que me saciará de tu agua.

Cautivo ritual que me somete a tu inquietante locura.
Simbiosis divina al zumbido de tu atrevida lujuria.
Dúctil algodón que bebe el azúcar de la saliva de tu boca,
me subyuga el placer de no sentirme saciada en mi agonía.

Trasnochados juegos se enredan entre nuestras pieles.
Como seda mágica de oriente, o arcángel destronado,
el deseo gira en espiral, elipse que nos enloquece.
Nos enlaza como imán del génesis, bien adiestrado;
Jugos magnéticos, nos bañan como fluidos volcánicos.

Los jadeos saben a mieles, se crecen y agonizan.
Si admito en tu dominio, que el cielo miente enfermo…
¿Qué precio tiene el cielo?, Me pregunto,
….Quizá solo existe el tiempo preciso de sentirte,
para que la humedad de mi cuerpo roce tu cuerpo…

domingo, 6 de junio de 2010

Partitura incompleta



Partitura incompleta

El otoño derramaba sus hojas formando olas nostálgicas, rompiendo en piruetas tenues en las ventanas del invierno. La puerta de la estación triste, chirriaba oxidada, quejosa de tener que despertar de su letargo, apenas dejaba traspasar el frio viento envuelto en sus brazos, y ya se percibía el olor de la madera mojada, mientras la tierra transpiraba ozono.
Una pesada brisa besaba mi rostro, con sus labios fríos y húmedos, dejando en mi piel un sabor desangelado, desnudando mi cuerpo de calor y traspasando hasta mis huesos. El paisaje se exhibía como escenas de fotografía de un recuerdo de colores ocre que aún no había abrazado el olvido y en el centro, un viejo abeto movía sus ramas glamuroso, erguido en su tronco, mostrando orgulloso su traje de volantes verdes, parecía que bailara al ritmo de los tambores que anunciaban el crepúsculo… Aceleré mis pasos sin destino, sin saber si huía del desabrigado entorno o de mis pensamientos… En una esquina de la esfera del reloj, las agujas yacían paradas en el momento de mi salida sin rumbo, mirando por la barandilla del tiempo un océano bravío que amenazaba con absorberme… A mí vista todo era como un collar de perlas, distorsionadas, en tonos marrones, de dimensión infinita, estableciendo un cerco para no dejarme escapar, fue entonces, cuando en mi angustia me detuve y mire al cielo, donde una hilera de estrellas comenzaban a florecer, como diminutas sombrillas amarillas luminosas que me sonreían cantando a coro una melodía;

“Mujer de pies cansados y ojos tristes;
Vayas a donde vayas, iremos contigo.
Si corres mucho, nosotras te seguiremos.

Mujer de pies cansados y ojos tristes;
detén tus pasos y cántanos tus sueños.
Quédate donde tu ser se encuentre…”

jueves, 3 de junio de 2010

Constelación


Constelación

Estela dibujada, simiente perenne de oscilaciones en su órbita inconclusa… si me descifro en el hastió profundo de los sueños de Morfeo, ¿me dejaras cobijada en tu matriz?, No quiero ser presa en un agujero infinito que por saber se diluye sin lágrimas que le reconozcan.
Amaneció inverisímil y estático en su dominio, se columpiaba en mi iris ejerciendo el poder de Orión con su Cam Mayor y Menor, disparando a todos los luceros de alba… no es oscuridad, no tendrá color definido, ni brazos que amarren su presa, solo un hechizo que paraliza, que ahoga el silencio sin hacer ruido.
Me dijo;
_Dame un beso que te rescate de tu letargo_ y yo frágil embajada terrenal, se sintió diosa de un Olimpo de colores dibujado en la alucinación, hija del cansancio febril, de esa preñez sedienta de la pasión heredada de otras vidas…, se enamoró de su ademan robado a Poseidón…
No era la serpiente del árbol del bien y mal, ofreciéndome la manzana del pecado. Sí, reptaba su perfil maquiavélico con una astucia desmedida, aprisionando mi cuerpo en una caricia sedante como si sus manos fueran tejidas en seda… fue así como acabe siendo su prisionera, suplicando el agua de sus besos, para una sed insaciable, que no haya el crepúsculo de su frenesí en los manantiales de esta tierra…
Tengo como si tener fuera el vestido de mi ser, y ahora exhibo la imagen borrosa difuminándose despacito en su arco de luz, de estrella fugaz, que solo será el recuero de un momento….

jueves, 27 de mayo de 2010

La ira de la mentira convencional



La ira de la mentira convencional

Ha vuelto a vencer la imagen que cuelga en el espejo, y el grito vuelve a ser mudo, hundido en cal… ¿Será que vivir es un eterno carnaval?.., Nada, es nada y nada sujetan mis manos, solo perennes silabas que me guiñan una libertad inventada…

La ambigüedad es oblicua o rectilínea, es el misterio indescifrable en el ciego abriendo sus pupilas a costumbres heredadas. Incoherencia en la rutina dormida en el insomnio del tiempo que no crece…. ¿será que vuela impávido el cuervo en una cuaresma de siglos distendidos?... diverso es el color a la luz del sol, yace sin forma en la rancia oscuridad del habito uniforme…

Supe que el cristal su impoluta visión rompió de puro estremecimiento ante la dura corteza del granito, se ahogo en silencios que nublaban su transparencia y mucho antes de saberlo, resucitaban a mis espaldas vientos oxidados… ¿Será que las piruetas de la brisa renovadora, son cábalas que flirtean con la inocente claridad?... trasnocha la niebla para desorientar la mañana, en su dislocado grosor siempre deja abierta una hendidura, me será fácil gravar el boceto para abrir mi ventana en su silencioso descuido….

jueves, 20 de mayo de 2010

Decisiones

La creatividad en mí, esta de excursión, vaga, que digo vaga, esta rebelde, después de una etapa difícil, ahora se ve que ha cogido hábitos muy libertinos y yo me he acomodado a ellos. Quiero pensar que solo es un preámbulo y en cuanto se serene, podré regresar a mi normalidad.
No podré escribir ese relato o poema erótico que el señor Frances me sugirió para su concurso. He deambulado por su blog y la verdad, dudo que pueda conseguir estar a la altura. Mi erotismo tiene su lugar, es un poco insinuante, rozando lo atrevido, decayendo en un romanticismo dulzón, un tanto empalagoso… me alagaba la idea, sin embargo es imposible para mi escribir de otra forma, cada cual es como es…
Este relato lo escribí hace como dos años, por un reto impuesto por mis amigos del space de Windows live, luego lo pase al blog de blogger, por protegerlo de las amenazas de cierre, entonces solo lo leyeron los amigos que me siguen desde el principio, hoy lo vuelvo a colgar, para dar muestras de lo que yo puedo atreverme en relato erótico, por ahora y de paso presentarlo a mis amigos de facebook, puesto que he descubierto la forma de actualizar aquí y que aparezca al mismo tiempo también allí….



Decisiones

Mientras la lluvia cae sin cesar María mira desde su ventana el parque desolado, casi oculto por la copiosa lluvia. Los pájaros asustados no se dejan ver, se esconden debajo de las ramas de los árboles y los patos del estanque se refugian en una cabaña que hay construida en el centro. Aburrida mira el paisaje gris y desierto de peatones, solo vehículos que circulan sin detenerse por las dos direcciones, que se extienden por toda la avenida hacia el centro de la ciudad. Nada la distrae de su cansancio y de su aburrimiento. Sola, se siente abandonada, sus recuerdos acuden para distraerle de su mirada, que vaga perdida por el desolador paisaje. Que largo y pesado es el día pensaba, cuando no hay que ir al trabajo. En su vida no ocurre nada, no viene nadie para amenizarle las horas que se suceden unas detrás de otras. Cansada de estos momentos vacíos llama a su madre para preguntarle qué tal se encuentra. La madre solo la llena de reproches, no tiene alma, no se preocupa de ella, es lo que le oye decir entre fingidos lloros. Molesta, María la despide, con un saludo cariñoso y un compromiso serio de ir a verla el fin de semana próximo.
En la pared de enfrente hay un aparador con un espejo, va hasta allí y mira su rostro en el reflejo, dulce hace unos años, ahora esta ensombrecido por el hastío y la amargura. De repente, en el fondo del espejo, su imagen desaparece, su mente viaja en el pasado y sus ojos también. Son sus recuerdos, sus errores, que ahora repentinamente le queman. Una decisión de ser independiente, dedicarse en cuerpo y alma a su trabajo y a ella misma, no tener que rendir cuentas a nadie, había sido su prioridad y su condena. Las imágenes de sus recuerdos empiezan a tener luz, a tener formas, contornos... y es como si las viera proyectadas sobre el espejo, vagando entre multitud de recuerdos, solo uno comienza a tener forma…
Al recuerdo nostálgico se une un embriagador perfume a fragancia masculina. María se abstrae y se deja llevar hasta ser parte de ese recuerdo, a vivirlo como si estuviera ocurriendo en ese preciso momento…
Solo había pretendido saborear, disfrutar de un rato de sexo como había hecho con otros hombres en sus citas sin ningún compromiso y sin pretensiones de ningún tipo, sin embargo aquella cita fue diferente desde el primer momento. Él pasó todo el trayecto desde el restaurante a su apartamento, hablando sobre lo que pensaba hacer con ella cuando llegaran y con tal erotismo que cuando el ascensor se detuvo en la planta de su apartamento, el corazón le latía a toda velocidad. Todo su cuerpo se anticipaba a un mundo de sensaciones muy diferente a sus anteriores experiencias. Ya en la cama cuando él comenzó a acariciar y besar todo su cuerpo, desde su estómago hasta sus senos, desde sus labios a la zona más intima de su ser. Cada vez que la tocaba, dejaba escapar un gemido, su necesidad fue aumentando, su cuerpo por momentos actuaba por sí mismo, sorprendiéndose, se encontró colocada sobre él para conseguir que ambos cuerpos bailaran el mismo ritmo, poseídos el uno por el otro. María cerró los ojos y se mordió el labio, nunca hubiese imaginado que ese hombre fuera un amante tan maravilloso, llevándola a las más altas cimas de placer. Resultaba increíble, las manos de él sobre sus senos acariciándolos suavemente. A intervalos le ordenaba que abriera los ojos y le mirase. La visión de su lengua, lamiendo sus senos como si fueran un manantial donde la dulce miel brotará embriagando todos sus sentidos, resultaba muy excitante. Se estremecía acelerando su respiración, hubo un momento donde su piel comenzó a cubrirse de sudor y el ritmo de sus cuerpos se incrementó, entonces él la tomó de las caderas y la atrajo aun más hacia sí, ella sintió un intenso calor y su cuerpo se convulsionó, llevándola a un paraíso de sensaciones. Cayó abatida encima de su cuerpo y a pesar de estar exhausta, volvió a elevarse, conjuntamente con él, como cuando sube la marea con el mar alborotado y salvaje, acabando ambos acurrucados en la orilla arrastrados por las olas que se expanden rompiendo en espuma blanca contra las rocas…
María con los ojos llenos de lágrimas, retorno a la realidad de su vida y tuvo la certeza, de que sin darse cuenta, había caído en la trampa, ningún hombre desde entonces le supo a nada y vivía dejando el tiempo pasar, quizá el sintiera lo mismo que ella, pero no tenía remedio. La necesidad de ella de no tener ataduras y dejarlo claro desde el principio cerró su puerta a la felicidad y la hundió en la más profunda soledad.

viernes, 14 de mayo de 2010

Bebiéndonos

En mi entrada anterior, el señor D. Alfredo Francés me sugirió participar en un concurso de relatos y poemas eróticos, también es cierto que una de mis amigas, me lo propuso como reto hace unos meses, al cual yo accedí… como la realidad en estos últimos meses, no ha sido muy favorable en mi vida, mi inspiración ha estado extraña, no sé si dormida, quizá más bien ocupada en cosas complicadas de explicar...

Estas últimas semanas he estado sumergida en un trabajo sobre vinos, las palabras que más he usado, han sido, ácidos, fermentación, alcohol, aromas, texturas, sabor, cata…, de tal forma, que siguen instaladas en mi vocabulario como si ya no supiera hablar de otra cosa. Debido a eso no me ha quedado más remedio que hacer una adición con ambos campos lingüísticos; “vinos y erotismo”…

Me encanta el erotismo, es un arte en todas las facetas que se desarrolle, luego no es mi propósito pensar que lo he logrado a bombo y platillo,. en primer lugar en mí, el erotismo siempre se desborda en un romanticismo, casi empalagoso, y en segundo lugar en estos momentos me siento como una niña pequeña que está aprendiendo a andar, por lo tanto por muy alejado de mi propósito primario que esté, lo considero todo un logro, que quiero compartir con todos vosotros…

Mil besos a todos




Bebiéndonos


Ofréceme a beber el vino de tu boca,

déjalo dormir en mi paladar,

embriagada gritaré…, ¡más!.

Adicta a beberte…, me excita tu sabor.


Adicionadas tu piel y mi piel,

se derrama en nuestras manos, el buquet;

olor regio de pasión extasiándonos…

Como buen catador paladeas texturas,

Sumergiéndote en mi cuerpo para llenarme.


Volatizados en erupción carbónica,

Nos asalta la dulzura acida de bebernos,

en un clímax eufórico sublime

que nos derrumba en la cumbre,

para yacer en una resaca relajada

que nos abraza durmiéndonos.

viernes, 7 de mayo de 2010

Simetría



Simetría

De nada sirve rezar palabras esdrújulas, para evitar la rendición del tiempo en mi balcón, están abiertas las fronteras y en ellas transita la tramontana furibunda, cansada en su intento de anudar serpientes en mis tobillos… Los horizontes vencidos, fueron fusilados bajo el abrigo del sudor y el hambre de la hiedra harapienta subyugada en sus raíces…

Las páginas sembradas de pálpitos, rezagadas en la puerta de la historia pendiente a ser escrita, escuchan el ulular del viento sobre sus rodillas. Pareciera que los sueños macabros del demente precipicio me llaman en mis horas bajas… pendencieros y arrogantes en su tortuosa valentía…, la serenidad asustada, con estupor en el sudor de su frente, les niega la posibilidad de leer las líneas exactas que perfilan los besos hambrientos, apenas bebidos…

El rayo de la promesa por cumplir, acaricia a tientas, la espalda plañida... Moldeada en arcilla tibia se diluye en un mosaico difuso de cristales opacos. Se estrecha en un insomnio perpetuo de días sin fin… sagrado equinoccio al fin quiebras la muralla del letargo y me recoges en el equilibrio de tus brazos, cosiendo a mis manos verdades fundidas en piel de silencios que me hablan…

martes, 27 de abril de 2010

La sonrisa del alba

La sonrisa del alba

Son mis pasos cortos, como los de un niño que comienza a andar, temblorosos e inseguros, sin perder de vista a su madre, que le sonríe como diciéndole; “Tú puedes” y yo estoy aquí para ayudarte… ¿Qué somos en definitiva?, humanos aprendiendo de forma constante e incansable, resbalando sobre el aprender a vivir día a día, cayendo mil veces sin perecer. Siempre existe un cielo con sus estrellas que nos cobija, que nos devuelve la luz.
Estos días son tregua conmigo misma en todo lo que hago, en todo lo que quiero y algo siempre me ha sonreído de frente, el saber que soy y que no soy, hacia donde no quiero dejar de mirar. Que en la vida se rescatan cosas que creemos perdidas y otras se pierden definitivamente de nuestro horizonte, no pasa nada por ello, solo se inicia una nueva etapa, siempre con el sol de frente, que no permite que dejes de ser lo que eres, de sentir todo lo que te define como alguien único, porque cada ser humano es único, ni menos, ni más que nadie, sean cuales sean sus circunstancias, su cultura o su pensamiento, si con ello no asalta los derechos y la libertad de los demás.
Me gusta escribir y lo necesito, es mi segunda piel y estará conmigo hasta ese instante último, donde mi mente me permita expresar un pensamiento. Podre perder muchas cosas, incluso a algunas personas que he amado y amo, pero eso va a permanecer conmigo mientras tenga conciencia de mi existencia en esta vida…
Gracias a todos por vuestra paciencia…
Un abrazo enorme
Antoñi