Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

viernes, 28 de abril de 2017

Inocentes

Inocentes

Hermoso brote es tu flor
de almendro en primavera,
regalo que tu amor concibió.
No es tuyo, ni mío, es libre
como el viento en tu rostro.
Te acaricia del calor, suave,
será credencial de existencia
cuando tus huellas descansen.

Más bella es la intrépida libélula
danzando su inocencia pura
de niña, cómplice con el aire.
Más no las estreses en propiedad,
ella nunca podrá ser de nadie.   
Será propia, insigne en libre vuelo,
majestad de su ser intransferible,
como su limpia mirada de cielo.

Hay batallas, guerras perdidas,
nunca debieron tener rostro,
ojos en la asolación de piedra,
vía al cementerio de sentimientos
vejados, mutilados por el envés.
Y ellos, inocuos en su aura alba,
son peones en tabla de ajedrez
en sus obligados movimientos. 

miércoles, 26 de abril de 2017

Oportunidad


Oportunidad

Se va la oportunidad a la intemperie,
presa de la impaciencia más descarnada.
Alguien ayer uso el bisturí en su frente,
queriendo hacer fluir la flor ignorada
de sus anhelos teñidos de broce antiguo.
Juegas en mis espacios sin memoria,
es así como domesticas el dolor indigente,
naufragado bajo las miserias del ritmo
de un recuerdo errante en su vestidura
de lasitud, raptada ya su estrella fiel
del derribo de las redes del pescador
de sombras en los valles del rostro cíclope.

Al grito del silencio, el eco ruge tus farsas,
¡Ay!, Si despedirme pudiera de este sabor,
con sus bucles rozando mis rodillas dúctiles.
Imposible no caer en aquellas páginas
de pedantería, de placer a granel defectuoso,
metafísico en su soldadura indiferente.
Me pregunto, ¿Qué escupe la piel de tu cartera
cuando abre su boca?, suspendida anteayer
en las rejas de tus dedos, la paseaban
tus pies por una absorta calle en tránsito.
Tu mirada tránsfuga me deshacía el alma
queriendo cegar este abismos de muerte.

Aquí, en mí, la piedad tiene ojeras viejas,
hace aguas desde el primer beso azulado
que le dio los encantos de las cumbres
de la profunda cintura de la nieve insidiosa.

Tú, bajo ese arrogante matiz vagabundo
bajas como la linfa salvaje transeúnte,
acurrucado a un oscuro ramaje de espuma
sin forma en el mirar limpio de los espejos.  

domingo, 23 de abril de 2017

Ella…



Ella…

Veredas, sendas, espacios, preludios,
instantes fugaces de textura seda,
rugosidades encalleciendo  los pies
en su caminar casado, en arrastrar
emociones cruzadas con espadas, ella.

Amanece una luz en los ojos afluentes,
tan hambrientos de color, olor a tierra.
Escribe sus huellas, ella, mujer mundo
que de niña quiso ser regalo esperanza,
y esperanza ofreció abrazada a los suyos.

Con su maleta de vida a cuestas, ella,
con sus recuerdos recogidos en estantes,
atrapada por la obligación depresora,
nunca desertó del despertar del interior
de una sonrisa, ni en la ética del deber.

Fue el angosto de la luna en su seno
la que hizo la cruz tatuada a su espalda.
Comenzó su camino al olvido, sin saber,
y  la vida no le advirtió, ni la echó de menos,
ella, se quedó en la vida, sin saber que estaba...

viernes, 21 de abril de 2017

Epílogo


Epílogo

Se enzarzan ardientes los ruidos invitados,
reversos, inquietos en cada instante,
polifonía discordante de un habla lejana
avisando del avance de nuestro naufragio.

Una selva de palabras prisioneras, enmudecen
en mi garganta bajo el ciego abismo del desvelo.
Propio de una ironía de ponderada cabeza,
que descifra lapsos de tus mensajes, en braille.

Ahora cada imagen fantasma archivada,
me escribe cartas de todo lo que te he amado.
Muestra un Octubre lejano a pasear después
de que se haya marchado la diosa Esperanza.  

No seremos nada, entre lo que sentimos
alguna vez…, pordiosero en su mundo es,
pintado de fraude sin el pan de la ternura,
dormido fuera de su cama sin besos de amor.

Decirle al tiempo de envoltorio, distante,
aquello que se retuerce trazando su órbita
de muerte, quisiera,  antes del despido
acechado, que tejen los afilados dientes. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Razón



Razón

Querer podría ser poder
siempre y cuando el sentido
no se obnubile disconforme.
Hay dioses en la ribera del llanto
manipulando su alfabeto invernal,
para cuando despierte no se sueñe
Maquiavelo moderno y universal.

Hay impuestas tantas cruces
en el rostro del mundo proscrito,
tantas idiosincrasias inducidas,
que creer es conjugar adoctrinado.
Me propuse en mí estar presente,
no ser una utopía bien vestida,
excluida de la realidad permutable.

Hoy, es sinónimo de pasado
en la estética más tangible.
Es por eso que nací jerarquía
añorando sus alas de pájaro,
con el mundo longevo, al frente,
y así obtener licencia para volar
sus cielos, y divisar sus arrayanes.

No me quedaré más tiempo
del inventado por parcialidad,
por muchas auroras que recen
mis despiertos soles a esta tierra.
Sabe el Dios de todos los mortales,
de seguro,  hay solo una justa razón,
no está en tu haber, menos en mi saber.


lunes, 17 de abril de 2017

Por última vez


Por última vez

No puedo abrir la luz sin ventanas,
nunca nos veremos en sus nítidos ojos,
solo somos arquitectos de ilusiones,
y ahora, la penumbra que nos habita,
me duele, abrevia los restos inconfesos
de las cenizas del  todo incoherente,
vivido y por vivir, en tantas madrugadas
vencidas en su apología por los sueños
imposibles…, si una vez tuvieron verdad
en aquello que se desnuda de repente,
con sigilo, poblaron las desiertas tierras,
donde crece el abandono, el desengaño.

Metálico sollozado, reina su horizonte,
un azar atónito, rociado de  guijarros
proscritos para el escriba arrogante,
que solo mueve sus articulados dedos
en su afán de beneficios confesables.

Por última vez, muéstrame tu rostro,
sacia de claror las sombras que ocupan
las células de nuestra historia imberbe…,
no te pares a señalizar ningún punto,
deja las comas estresadas, dormidas…

Vuelve aquí conmigo,  escribamos juntos
este párrafo de corrido, sin estaciones,
sin rumbo cierto, hasta cerrar la puerta
a un Abril , que se irá de lluvia agotado.
Por última vez, démonos este presente.   

domingo, 9 de abril de 2017

Aserto



Aserto

Como aquí y ahora todo cambia,
en el fondo un enigma, implorando,
porque limpiar las impurezas al aire,
no descorre las cortinas en la niebla
paralizada en el envite de los designios.

Hay huellas en mis manos de cicatrices,
dentro de mi corazón, zafiros con vida
de verdad acuden a mis arterias, invictos.
Un blanco relato mostrando sus pieles
sin etiquetas, allí donde arbolan sus islas
al concierto del mar a un mundo abierto.

Si estuviera ausente de yugos, de sables,
podría soldar la espinada memoria,
buscar incluso, la risa en los océanos,
en mi empeño de sentirme escultora fiel
de lo equitativo ante la vestida justicia.

Aprender la ortografía del pensamiento
no es fácil, tampoco enviar un mensaje
al alma, y que ésta, atildado responda
de mi viaje de vida en el tranvía asignado.
De las arrugas que le tatuaron mis errores
empeñados en adiestrar mi razón personal.


miércoles, 5 de abril de 2017

Algún día


Algún día

Algún día es un yermo epitafio,
conformidad con boca inútil,
rauda en algarabías altaneras.
Carente de brazos en el taller
donde se restablece el alma
a un resistir de ilusión agotado.

Se fue tantas veces por el agua
la esperanza rosa, ¡Ya no lo es!,
Rosa, ni esperanza en su jardín.
Limpio el agua clara del deseo,
abrigo su llama del frío mensaje
que trae la minuta de las horas.

Tristes solitarias lágrimas mudas,
se posan en el remanso sediento,
bajo los párpados, en el bosque 
de mis pálidos pómulos, invictas 
 en la arena de mi rostro infeliz…, 
¡Y no será su sed quien las seque!


La fiel espiga al viento simula.
En grandes rompientes de calor,
le canta el grillo al atardecer
un sueño aletargado, sin sentir,
¡Que se va él!, Sin cerrar la puerta.
Volverá, y se quedará alejándose.





domingo, 2 de abril de 2017

Yo misma...


Yo misma...

Aún no sabe el sentimiento 
de esencia pagana errante, 
menos de espinosas grutas 
oscureciendo los sentidos. 
Por eso desnuda mis pies, 
azotado por la ira de las olas
de un tiempo de abandonos,
de playas de pinos amantes 
del desahucio en las arenas 
movedizas del frenético reloj, 
que en su gula descalza la calle
saciando su hambre de horas,
de minutos que van subiendo 
estatura conforme las raíces 
de sus segundos profundizan
el suelo sin dar el veraz fruto, 
al palpitar del tiempo inflexible.


Impertérrito es el presente 
agarrado a mi fuerte voluntad
de ser yo misma en lo que hago,
siento, como un cometa verde
escapada del espigado trigal, 
mi mar en tierra, hacia dentro
movida por el viento de mi norte. 
 No quiero ser la olvidada sal 
en el inerme callado del mundo, 
suspiro de soledad que se pierde
bajo la luna de ilegitima sonrisa,
cuando son crecidos los silencios 
por no poder tener la imagen 
que al mirarte se embelesa toda
ante la plenitud de un destello
devoto, solo un canto de cisne, 
un desnudo vals en tu aureola.



viernes, 31 de marzo de 2017

A ratos…


A ratos…

Te digo, _ ¡Mírame!_, Solo a ratos
me miras, cual estalactita fría, 
que prefiere la helada desnudez 
en el cuerpo de las sílabas mudas, 
a la alquimia en cuerpos baldíos. 
 Casi nada tengo, dunas heridas
por tu árido viento en mi desierto.

¿Cómo saberlo?, Al apurar la vida, 
llegar al borde del gozo florido, 
cuando no hay cumbre perfumada
que ansié el amor en su desplome, 
solo detenida en la plácida emoción
de un momento que suspira vejez,
y por respirar, se muere un poco.

Himeneo de un futuro simple, 
converso en sí mismo, me dirías, 
cuando conjugarme es confuso 
entre tantos verbos inestables. 
Sé que voy del hoy al mañana,
y a ratos, el sudor frígido del ocre
me despierta, apático, del espejismo.


lunes, 27 de marzo de 2017

La noche


La noche

Quise sacar claridad de la noche,
voces de veinte esquinas diseminadas,
gélida noche que me ignoraba.
Te soñé, faz, dolor, majestad, silencio,
junto a un ramillete de abismos,
de ceniza guiándome al alba.
Elegí mi vida, sin encontrarme,
sin encontrarte, prisionero del mutismo,
pues la vida me fue prescrita,
de antemano, como un cántico
surrealista, que me descifra a trazos.

Defiendo mi fantasía invernal
sin destruir la norma vigente.
Son tan pálidas en sus flancos de humo
las violetas que cojo y aliso, suave,
en aquel torrente de luz avaro,
donde el alabeo lunar ensordece
la voluntad de no esconderme.
Tú podrías ser aquella lujuria,
nunca rozada por mi prudente boca.
Aquella que pone los cubiertos
a la palabra con semáforo en rojo…,

Siempre será memoria a recitar
en el oído hambriento de instantes,
las últimas semillas del rubí licuado.
Vigilia fue en los otoños lejanos,
con sus hojas viejas, de neblina, ciegas.
Quizá pude haber gestado nitidez,
en vez de un glacial de lluvia
de corazón anhelante, que implora
a las estrellas, tu paso, tu aliento…,
un esplendor en mi alborada,
al conocer la belleza orfebre. 

viernes, 24 de marzo de 2017

No puede el destino…


Fotografía de Evelina Pentcheva, fotógrafa nacida en Europa del Este… El arte de Evelina es una promesa que te lleva a un viaje mágico de auto descubrimiento y belleza más allá de lo que el ojo pueda concebir…http://evelina.me/




No puede el destino…

Ahí se equivoca el destino, 
la dulzura cae a la hierba 
la atiende el sol de Marzo
dando paso a las horas 
por el arrebol de las rosas . 
Es desconocido el olvido, 
allá, los amantes son arcilla,
una virtud de barro y agua, 
no cifra modelar designios.
Lo seco, amor, se humedece, 
al ascender a la vega con sed . 
Tú dices, que habrá de llegar
el largo giro de la gaviota 
al fondo del estrecho ribazo. 
Se vino del mar de mi boca 
 entre las verdes espigas 
que serán el trigo dorado.
Pan amasado con tus labios.


No puede el destino amor, 
con el perfume fluido de la flor
silente en el destello de la tarde.
Tiembla la emoción del tiempo 
en el limpio cielo azul de tus ojos.
Astro pleno, vibrante, trasmigras 
 al callado llano, inaccesible,
a por vino y néctar prohibido. 
Somos los amores proscritos
conscientes del salto del agua
en los estrechos y llanuras, 
legítima pleamar de los cuerpos,
atenúan al mármol con el fuego
del deseo derramado en la piel. 
No, no puede el destino lograr
que al reposo de la tierra se vayan
sin gestar en las laderas, flores,
y bahías en sus ángulos secretos.

jueves, 23 de marzo de 2017

Dormida


Dormida

Otro más, un  día, como los demás
vive en mí, como cualquier otro,
y sin embargo, me quiere atrapar…
¡Atrapar digo!, Trae en su envoltorio
sueño de mil lunas recostadas al sol.
Y yo, ciega me voy sin voluntad
hacia su sedante pecho, insinuante…,
¡Maliciosa sonrisa la de Morfeo!
Tanto tiempo queriendo atraparte,
y hoy hurgas en mi sonrosada prisa,
diosa ladina y esquiva…, ¡La prisa!...
¡Vuelve aquí ahora mismo, te digo!
Levántame de esta playa arropiera,
sus bucles me cubren de primavera,
me dan a beber el sueño de las flores
de invierno, y dormida  me quedo.

¿Alguien osa a bien en despertarme?,
Son de terciopelo estos brazos…,
¡Ay, que bien sabe esta dulce miel!,
Hay siete maravillas…, ¡Siete digo!,
Pues ganas de contar no tengo…,
soñar, soñar dormida a ser posible.
El gozo de la mañana me ilumina
con sus luceros del alba despiertos…,
y yo, dormida, ni el aliento estridente
de las campanas en cuadrilla,
logran que habrá mis ojos a este día.
_Mira que trae hoy hachas el aire,
afiladas y cortantes, no te despiertes _,
Me dice Morfeo, con su voz profunda.
 Dormida en el estanque de sus tranquilas
 aguas…, estoy,  ¡Despiértame si puedes!. 

martes, 21 de marzo de 2017

Pregunta
























Pregunta

Satírica pregunta se ríe de mí
enseña sus blancos dientes,
solitaria, tenaz su consistencia,
arpegiándose en el opaco arbóreo,
paralelo al mosaico de perla gris,
arrebatada a los sesgados cauces
del horizonte de la maleable arcilla.
Íntima se come su pan esquivo,
consciente de su geografía grácil,
de danza vieja, de aroma sublime,
mirándome con rostro de piedra.  
Presiento su terco y delgado sigilo,
de pie, en fraternidad con el éxtasis  
mordido de flema por toda su piel.
Y yo esquiva amparo la duda…,
¿He de morir de sed, sin riesgo
a tocar su agua?..., Altivo símil,
son los frutos de las viajeras nubes,
como inhóspitas espinas de grosella,
me señalan con sus inflamados ojos,
la herida de la cordura más frágil.
¡Contéstame, soledad sin nombre!,
Las voces adulteradas no cesan
de botar barcos a destinos inciertos.
Se despereza este miedo en su raíz
enardecido de luz por encender
en el esplendor del pecho de la tierra.
Es activo el fuego en los labios,
amueblado de idilio de mi, para ti,
en una naciente estrella que prende
tristeza en sus rodillas de escolta.
Por eso al cerrar una afirmación,
se abre la conjetura más pueril
…, ambigua confusión me des,
a fuerza de soñarte despierta…