Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

martes, 6 de diciembre de 2016

Tú y yo, y la luna


Tú y yo, y la luna

Qué desnuda, como sílice en la caverna,
beso el frío del resplandor en los estratos,
presagiando un exterior desprendiéndose,
embrujada por los misterios de tu jardín.
Del relieve calcáreo, limpia de niebla,
abierta la piel, espero el gozo de tus labios,
licuada del cálido sueño interminable,
con tu perfume prendido en hebra al salir,
fundes el glacial helado a dentelladas.

Vestida con los rayos de la luna,
mientras la brisa las hojas mueve,
y su plata furtiva cae al mar de Abril
bajo los ojos del resplandor perlado,
de la inocencia de la noche estrellada,
a buscarte amor,  entusiasmada salí…,
como esa constelación improcedente,
caída de un altar de arcilla dorado,
amanecida en emociones redentoras.

He de inventar los brazos de la hierba
donde yace esperándonos el instante.
Ahondando en el silencio desolado,
mi voz se angustia, se hiere carmesí…,
el humo ciego oscurece la claridad,
es el olvido y sus músculos de barro…,
el frío vuelve y mi cuerpo se hiere
en su prisión de primavera alhelí,
donde solos estamos tú y yo, y la luna…  

sábado, 3 de diciembre de 2016

Evocar


Evocar

Evoco el momento del olvido
en sus frías aristas cristalinas...,
flor abrasada de leves instantes,
conjúrame la piel del tiempo
regresando de la resaca ciega
de las sombras en los abedules,
tan alargadas en sus sueños
abriendo su cuerpo a la brisa
bajo el perfil caído de los montes,
mientras de su volátil mano
recrea sonriente la voz generosa
de mi memoria más palpitante.

Me  asaltan los siglos perdidos
con sus inciertas borrosas figuras…,
ruego zarpar el aliento de nieve,
antes de que me bese su deseo
de rememorar las impías borrascas
en tanta gélida oscuridad doliente.
Tengo de oro trazado la cruz y el rito,
secreto desbastado de la dulzura,
cual corazón en llamas su vega  atisbe
incendiando el acecho con su aliento,
la desgana, la semilla de la melancolía,  
evitando que el invierno me alcance.

Torpeza del territorio de la pasión
en sus húmedos labios de mañana…,
fuese así enterrar tantas noches
sin renacer sus lunas de abstracción
en el mar glorioso de sus estrellas.
Imagínatelo tú, entregado a su carne,
recorriendo incierto, su curtido cuerpo,
mago renacido del aire y de la niebla.
Me muestras tu polvoriento saber
con citas furtivas de tantos soles rotos,
que me persiguen llorando las palomas
mensajeras de los otoños fantasmales. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Eterno amor


Eterno amor

Escucho la mañana respirar
a lo lejos, entre multitudes.
Su alegre sonrisa, es brisa,
canción del camino incierto,
mientras recorro trechos,
días sombríos, cabizbaja
bajo sonrisas selladas con llave.

Parecen glorias sin fortuna,
las caricias dormidas en la piel,
tras años sin acoger al peregrino
sueño, de un amor eterno.
Orquesta divina de inquietudes,
amores sin vuelta de la espera,
imposible la leve pisada del goce.

Un rastro del alma de la soledad
dentro de mí corazón se diluye,
intercalada de reflejos, su silencio,
envuelta pesadumbre de acero.
Sufre y solo, llora el mar imposible,
convertido en mil besos de tristeza
lamiendo sus ojos abandonados.

Tú serás mi guerrero anhelado,
caído del lecho frágil de la lluvia,
encendiendo mis pupilas de rimas
bajo la luz de inquieta palidez,
de simientes símiles, habitada.
Velado por el ser  de la nueva hoja,
despacio, el sollozo descomprimes.

Rapsodia de viento en las copas,
se alzan en tus ramas de olivo viejo.
solitario corazón de hojarasca, eres,
robando versos a la refulgente luna.
Oda danzante de amor extinguido,
al compás del albedrío itinerante
te siento  néctar de vino sagrado. 

domingo, 27 de noviembre de 2016

Sensibilidad


Sensibilidad

Hacer ese viaje al invierno
recostada de nostalgias.
La calma se esparce triste
cuando el frío es su compañero.
Pienso en la florida orquídea,
en un campo de heno fresco,
pues ahora solo tengo el aire
en la oscuridad adelgazada.
Encendida vuela cual canción
deshelando la madrugada.

El amor carente de oportunidad
espera bajo las sábanas su luz,
un compás de éxtasis imposible.
El sexo sin amor es un placer vacío,
satisface el apetito de la carne,
dejando el alma hambrienta…,
Y tú facturas tu nombre exiguo,
equivocado, conspiras imposible
con el fugaz deseo, su alimento,
en la derrota que será su cruz.

No quiero un corazón helado,
ni la brisa del miedo como espiga.
Rozar con éxito la torre sensible
antes que el dolor se rompa.
Observar desde mi inquietud
las hojas en su vivaz contoneo,
en el temor que se deshace,
como papel peregrino lapsus,
por una belleza hilada tarde
bajo las fauces del tiempo.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Oxigeno


Oxigeno

La aparición repentina de las hojas
y de las flores en los cerezos,
hacen caer la muralla del paisaje.
Son los topacios los que orquestan
sus florecidos brazos enjutos,
mientras el ser de la tarde arde,
bajo las columnas de la niebla
en su danza de silencioso retiro.

Miran los astros mi alma de cristal
rota a veces en sus vértices,
bajo el temblor de una lágrima.
Desnuda del cantor viento
en la gran opera de la aurora,
cuando los sentidos amanecen
a un despertar de sutiles acentos,
allí, donde llora el rocío su verdad.


Mientras la flor de loto se ciñe
a la dulce habla del agua,
el infinito evapora su vuelo
al lecho del corazón imberbe.
Y el tiempo de rodillas, suplica
a las distancias que le escuchen,
que no se alejen mudas de afecto,
tan nutridas de sueños inocentes.

martes, 22 de noviembre de 2016

Injusticia


Injusticia

Hay que cerrar la puerta,
el frío se quedará en la calle,
junto  a la lluvia que cae lánguida.
Aquí junto al estertor del silencio
un risco lejano de una montaña
pausa la libertad del sosiego,
apura la luz que solapa las sienes,
no exentas de sudor confundido.

¿Quién sabe porqué canta arriba,
en la agreste cima, el gélido aire,
cobijado del latir del otoño rezagado?,
Por más que la reptante onomatopeya
silbe su confidencias a las cumbres,
no habrá vahído de la realidad
diluyendo la mesura del fingimiento,
tan solo un espasmo parco de la queja.

El perdón es solo una silaba suave,
no tiene prestancia , ni vida,
sin un perceptor dispuesto a recibirlo.
Me pierde tanta agonía sin nombre
en el oscuro pavimento de los  tópicos,
y el temblor de los labios del agua,
en la indiferencia del pretexto,
cuando el argumento pierde altura.

¿Sera cierto que todos nacemos iguales?,
Es el poder el que hace mal el reparto,
me dicen, aquí, la dama quimera,
insignia del utópico sueño del hombre.
Rapaz crudeza arañando las sombras,
en las espesas paredes de los rumores,
como un bipolar inestable cielorraso,
confundiendo las riberas de las masas.  

sábado, 19 de noviembre de 2016

Nadie como tú


Nadie como tú

Nadie como tú congela mis palabras,
las deja entumecidas en el aire,
extendidas sobre un abismo.
Eres tierra baldía de emociones,
cruzas las dunas y el puente arena
zambulléndote en mis sueños.

Susurrada noche de ojos azules,
cuerda frágil colgada de la realidad
pone hielo a mis sentimientos,
con ese miedo opaco, sin nombre.
El amor es un espejismo extraño,
un eco burlón a mi alrededor.

Nadie como tú me roba mi aliento,
distendiendo su fiebre nebulosa.
Perezosa inquietud me comprende
en el habito de la  librada promesa,
pintando de oro y fuego mis nubes
viajeras, sobradas de momentos. 

sábado, 5 de noviembre de 2016

Goliat


Goliat

La fortaleza es un pulso que solo se adhiere a aquel  que jamás se rinde, pues vivir lo siente sinónimo de todo lo esperado, lo inesperado, como vertiente obtusa puede ser la circunstancia que te golpea a traición, sabiendo que por duro que sea, es una garantía más, de que no eres quietud absoluta, de que tú alma es acogida aún por la luz de la vida. Así transcribir el norte cuando te asalta en su negatividad, o positividad, significa que somos y seguimos siendo barcos que transitan todas las perspectivas en las distintas pieles de la tierra.

Arisco el viento, el de ese instante, y él con su mirada de terciopelo atenuó el frío invasor que pretendía ser dueño de los dueños de ella…, los de él…

_No importa dónde estamos, ni de dónde venimos, por ello no dejamos de ser lo que somos, ni tampoco se nos cierra el horizonte, para seguir hasta descifrar el misterio de todas nuestras rubricas, escritas de antemano,  por nuestras estrellas_

Minúscula luz, era ella, a sus  ojos amenazaba diluirse en la oscuridad de la inconsistencia de la desesperanza…

_ Es demasiado grande esta vez el monte de roca, para  erosionar su piel con mis frágiles uñas, y tú no tienes la onda de David para derrotar este Goliat de un solo ojo_

Volátil es la musa cansada de ser inspiración, siglo tras siglo, cuando aún no se le ha puesto su pedestal de gratitud, y abandona a su pupilo sin piedad. Era así como él sentía la corriente que les arrastraba, tan enajenada de silencios; un enemigo arbitrario, con necesidad de mártires sin importarles sus nombres…

Se posará la paloma después
sobre la rama quebrada,
pues el árbol queda en pie,
a pesar del vendaval furioso,
del grito de la furibunda tormenta.

Será ella, la paloma la que nos guíe.
Nada quiebra sus alas de esperanza,          
ni ralentiza el instinto de su estirpe.
Tú, y yo, a lomos de mi caballo
seremos ese viento que la acompaña.


Le cantó él a sus sentidos, como antídoto a aquello nacido sin remedio, sin previo aviso, con las armas del dolor, para que no olvidará, que al igual, que el agua del río siempre sigue su curso, y jamás se deja vencer por las dificultades del recorrido, ellos alcanzarían su ribera… 

jueves, 3 de noviembre de 2016

Pasión


Pasión

Placido río oculta aguas salvajes,
con esa nube de luciérnagas 
revoloteando junto a la llave del deseo,
de la que dueño incondicional, eres,
abriendo las puertas de mis murallas.

Meandros sentados delante del tiempo.
Pétalos de lirio son los vuelos de libélula. 
Subrogada mi piel cuando lees en ella braille, 
hablándole al viento, mientras mi voz se lleva,
resignada a ser presa de este destino.

Imposible es el adjetivo que nos vence
ante este verbo contenido que nos lanza
a beber de la intensidad de esta pasión,
derrocando nuestro incorrupto orden,
por no ser virtud nacida sin mácula.

Utópico detener el hechizo al cauce,
a esta marea que emana en tu interior, 
con su inmortal querer de blanca espuma 
explosionando contra los acantilados de mi ser.
Grito que nos deja en la misma orilla, a los dos.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Navegante





Navegante

Abrir los ojos, encontrarte,
camino maravilloso 
salido de mi tristeza, 
hasta ti me lleva.
Caricia de calor preñado,
presagio de tormenta,
adherido a la piel.


Brillante corazón,
Verbeneras la vida,
hermosa criatura eres.
Grande y pequeño momento,
regalas a la incertidumbre,
cuando la rapaz locura 
navega el manto de la sensatez.


Perderte en mí, ahora,
en mi aterciopelado
y húmedo centro, quieres.
Bésame en este instante,
con ese ánimo punitivo 
que me vienes amanecido,
desde el inicio del tiempo.


Démonos el fulgurante 
consuelo de encontrarnos…,
somos, agua, aire, fuego, tierra,
vuelo errante, dulce,
fundiendo hielo con fuego,
…navegantes inocentes
unen sus aguas en un solo mar.


lunes, 24 de octubre de 2016

Hoy llueve


Hoy llueve

Hoy llueve, gotas suaves, relajadas, alimentando la tierra de tantos días de sed abandonada. Un suplicio de sudores agotados, en lo mucho usados, y es que el aliento a veces se cansa de respirar al no hallar la respuesta a su esfuerzo, a la recompensa  por aquello que tanto luchamos, y creemos merecido. Pensemos entonces en la eternidad de este planeta, de esta tierra de la que más pronto, que tarde seremos consistencia material de su vasta constitución…
Hoy llueve, y llueven tantas cosas, que por una vez miro esas lágrimas que se desprenden del cielo, y me pregunto que si después de contener tanto ese llanto, hay algo en la ausencia de su sal, que tenga que buscar, que tenga que investigar para saber de mi misma, de mis errores, mis heridas, mis carencias, mi imperfección…, o tal vez son los errores de otros…,  y dé sentido a la luz que se me otorgó por vida. Quizá así obtenga el milagro de ver que llueve hacía arriba, aquello que la tierra me oculta, aquello que por mucho que mi manos descosan de entre sus tejidos, jamás hallé…, ese algo carente de aureola, con sombra oscura, condenado a vestir la túnica del morbo, tan necesario para alimentar las malas lenguas…

“Ten por seguro tierra, hoy que la lluvia te alimenta, hoy que mi voz es una célula más de tu misterio, que no perecerán estos ojos hasta ver aquello que me quieres ofrecer, para decirme, por una vez, quien verdaderamente soy” 

domingo, 23 de octubre de 2016

Hombre fatuo


Hombre fatuo

Ilógico caleidoscopio
de emociones que caen
en un escenario de sueños.
Fatuo, incorrecto hombre,
a veces cedro bañado de sol.
Promesa de brisa fresca,
levantando las hojas secas…
En mi interior mueres lento,
son mil diminutas muertes,
desde su centro extendidas
hasta las puntas de los nervios,
en un minado campo verbal,
a un cálido y húmedo secreto,
que se escondía y ahora emerge.

Me abraza la indiferencia
igual que el océano intrépido
vaga sus esperanzas con grandeza,
en bahías perdidas, insondables.
Incorrupto éste, será por siempre,
al igual que su alma de gaviota.
Vuelo escapada de tus dedos
así, sabiendo que ya no me tocas.
Remos extendidos mis brazos,
equilibrando el tiempo cómplice
allá donde la verdad es justicia,
donde la cuna se deshizo al nacer,
insustancial y vacía de fragancia,
por aquel que sin ojos nació… 

jueves, 20 de octubre de 2016

Peligro


Peligro

Peligro nació flor adolescente,
con las hierbas del riesgo crecidas 
en el atrevimiento de sus espejos…,
no quise dejarlo crecer bajo mis pies.
La sorpresa tiene la voz baja, 
ante el cuchillo de un deseo inaudito.

¿Extraña oda candente, donde habitas?
No te encuentro en la estela de mis prados.
Mi cuerpo es un aerolito navegante,
huyendo del imán de la soledad,
abrumado por los topacios incendiados
de unos ojos derramando promesas.

Son mudas las orillas ante Luzbel.
Crece un te quiero de esperanza oxidado. 
Imberbe esta roca con sus líquenes, 
aligerando la ropa de la dulce belleza,
donde el momento se hace siervo 
de la responsabilidad sin escucharme.

Huir del manto de unos brazos,
de sus inocentes señas mudas, 
me quita la sed inagotable del tiempo, 
donde morir se hace espada punzante 
en la agonía de vencer la voluntad.
Amarle quiero, por solo un instante…