Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

lunes, 20 de febrero de 2017



Tú, sobrio cielo, te abres misterioso,
a enamorarme de una orilla limitada,
prohibida  en sus profundas abisales .
Te digo al fluir la noche en tu seno,
_No dejes la niebla tocar la belleza_,
El cristal de tus ojos me conmueve,
si se vence olvidado, pálido de sentidos,
sin gestar para mí, tu límpida mirada.  
¿Qué voy a hacer si no me oyes?
No puedo despertar las rosas de su sueño,
ni los trinos verdes de la albahaca
del jardín soñado, de ese corazón,
cuya luz de plata, se niega a despertarse.   

Tú, me dejas en dialogo conmigo,
más allá donde amarte me yerma.
Triste colina de osados manantiales
en el extenso prado del latir desnudo.
Disoluta alborada desconcertada,  
me llama a su umbral de mensajes
matinales, donde inúmera la ilusión
sus tesoros en eterna travesía sin mar.
_Son arrojos las hojas de los tréboles_
Me responde un mudo quejido,
sin desplegar la suerte en mi estrella.
..., ¡Ay, amanecer de mis días angostos!,
Tus sonámbulos silencios me duelen… 

jueves, 16 de febrero de 2017

Monologo


Monologo

Monologo a media voz
calienta el paladar de la letra.
Un idioma solitario de finitud
inconclusa, de espesa melaza
en el universo amado del sentir.

Textura que se me escapa fundida
en el pensamiento más afásico…
Terco desdeña la historia breve,
tendido en el  habito de discernir
la anamorfosis  de su puro rostro.

Vuelvo a sus brazos, a su mención,
una y otra vez, adicta a su galaxia...
…, igual que un tranvía insomne
al alusivo hotel de su destino…,
greda soy en su pozo de aire azul…

Miríada de constelaciones su alma.
Silueta de garza en el carnal canto,
saliendo el silencio de su entalladura
umbilical, hacia el hermoso horizonte
de la libre expresión de la palabra.

martes, 14 de febrero de 2017

Acércate

Ya lo dice el aire abanicando el rostro; “Si me enamoro algún día, me desenamorare, me desenamorare, para tener la alegría de enamorarme otra vez”, o quizá sea una Sevillana de hace unos pocos, muchos años?  https://www.youtube.com/watch?v=LGqTVNYzFmY   …, lo cierto es que amar, sobre todo, siempre se tiene que conjugar en presente, por mucho que se nos haya roto el verbo en el pasado, por mucho de inverosímil, y traicionero que pueda ser, nunca hay que dejar de pasear sus tiempos, sus modos, sus formas.., detenerse en ellas, y acariciar su piel, su ser.
Amar es el antídoto necesario para cambiar los tonos grises, amenazantes en degradarse en negros, en el sentir del ser humano, en la dureza de la supervivencia, en su incapacidad de superar ese individualismo natural, necesario, y aislante, destructivo a la vez, por la soledad enfermiza que tanto dolor provoca… Amar, no olvidemos que empieza por “yo me amo”, y en consonancia, desde ahí, un río de tiempos verbales, un vergel de matices, con infinidad de registros sonoros, colores, olores, sabores…, todos, absolutamente todos, son importantes, pues en su necesidad de ser, dan sentido a nuestra existencia, aunque después, nos hayan roto el corazón, o incluso, el alma, en su momento, nos sirvieron, quedémonos con lo bueno, y lo malo, como todo lo inservible, ni para reciclarlo…, seguir en el camino del amor, es seguir sintiendo la vida, en su fragancia más bella…   “Feliz San Valentín”          



Acércate

Acércate, llega la aplazada noche,
desplegando sus brazos entre los astros,
opaca en su piel, reclama su ofrenda.
De vuelta ahora, esclavos sometidos
bajo su vastedad seductora indomable,
somos abyectos a una pasión amilanada,
de labios vírgenes que claman encendidos,
el secreto dominio de sus cuerpos.

Acércate al llanto de las doradas luces  
de la madrugada, donde se calma mi ser.
Pues,  serena veo la imagen callada,  
esfinge de los tiempos de arcilla,
de los recuerdos perdidos en el aire.
Preludiar mágico la flauta respira,
cadencia aguda grita por rescatarte,
de tenerte entre tu cuerpo y el mío.

Acércate, solicito, espérame desnudo
de cerraduras, de corrientes oscuras.
El roce en los rastrojos de las cicatrices,
pide a la flor en llamas, su egregio centro.
Desahoguemos el tiempo perdido,
que duerman los helechos de piedra,
y dejemos el ergio latido ascender
en la magnitud del deseo de amar.   

domingo, 12 de febrero de 2017

Corales de despedida…


Corales de despedida…

Corales de despedida para ti,
arrecife sobre las espumas
que van dejando pálido frío
en las aguas, por tus silencios,
hoy que las nubes van al mar,
y no puedo ver por donde huyes.

Quizá tus naves sean de agonía
con sus velas rotas por los vientos.
Escondido, nadas  dentro de ti,
arquitecto de una pleamar viva,
donde se desnuda tu cuerpo
de verdores y esperanzas invisibles.

¿Hacía donde conduce tu desierto?
Me ciegan las olas de tus muros.
Sabes no que hay peces en mis penas,
solo nidos de tierra con luz verde,
en las dormidas ramas del almendro,
esperando despertar la primavera.

Si alguna vez la altiva superficie,
nada por el océano del recuerdo,
reduce la flor del aire de tu mirada,
sal del profundo olvido inmutable,
y veras  el boceto de cristal frágil,
refractado en tus prados submarinos. 

lunes, 6 de febrero de 2017

¿Qué le digo…?


¿Qué le digo…?

¿Qué le digo a este sentimiento?,
Es un traje pesado este que llevo,
de hierba y frío bajo mi sombra.
A morir obliga el glacial bosque
alojado de yedras  en días sacros.

Candentes hojas  en las altas ramas,
centinelas en el abierto paisaje
del mediodía, doradas por el sol
me abren sus brazos de espuma.
Ajimez rasgado en su vértice,
incita a acabar el rumor persistente,
del fruto oxidado, venido a menos.

Pedazos de locura alientan caricias,
ternura al tacto de mis manos.
Regresando  a la cantiga olvidada,
dice lo que hace tiempo no ignoro…,
vivo en los guetos de los silencios,
ocupados hablándome de tu nombre.
Ignoto fruto verbal, subconsciente,
que a pesar de todo oxigena su alma
alentando un querer ensamblado.

Irremediable piel del eterno viento
de las palabras de labios valientes.
La etérea aureola de la realidad,
roza los párrafos transigentes,
palpa la lluvia ciega de los tiempos
…y allí, tras los espejos  de la vida
me voy dando cuenta sobrecogida,
desnuda de palomas en vuelo,
pupilas a merced de un cielo caído.

Esta desorientada rima en trance,
cada línea suya, se afana en su letra.
En su viaje de ausencias elegido
hay un vacío que solo cantará dicha,
si la luz de tu presencia respira mi aire.  

sábado, 4 de febrero de 2017

Hasta cuando


Hasta cuando

Hasta cuando la mentira,
la suicida salva de los ojos
en el canto del olmo triste.
Los dioses son astrónomos,
leen nuestras miserias
en imágenes estelares,
y nunca cierran los párpados,
huéspedes de una justicia
que pareciera ser, colmillos
de lobo en los fusiles de la paz.

Hasta cuando me descartes,
mi ausencia escribes  de habito.
en todas las huellas de esperanza,
las que dejo, de pulso, constantes,
rodando los días, de sordo olvido,
en la historia, que por mí se narra.
Orgullo del camino derrotado,
corre la desidia por el azarbe...,
vagabunda llegando a la cueva
cóncava, fausta en su cultivo.

Hasta cuando los argumentos…,
Compartir el amor nos amanece
en esta estación de certezas,
donde durmientes , a contratiempo,
la blancura de la entusiasta avidez 
en la luna, contagia con su túnica
 de florida estela, la dicha del cielo,
en el alma de tu risa…, se siente,
como el dulce vino en la boca,  
y tú lo quieres beber en llanto.

Hasta cuando dejaras de zozobrar,
nos morimos los dos por instantes
en un océano de cristal cohibido. 

miércoles, 1 de febrero de 2017

Déjame que te cuente


Foto de Nicolas Henri (fotógrafo suizo, nacido en Zúrich en 1977) aporta a sus proyectos fotográficos un estilo visual único y reconocible.

Déjame que te cuente

Déjame que te cuente con mi voz,
el inexorable pasmo de lo estéril,
la pugna tenaz del pájaro y el viento
bajo el derrame solar del mediodía…
Llueve barro en el invierno, salvaje,
desde el fondo del vergel seco del amor,
helando el aliento de la natía beldad.
Las esporas en las auras de Abril,
en su vital misterio, la falacia rompen,
truecan la tristeza, con la alegría…
Ladrón de las distancias y siglos,
es el espiral del poder rufián, febril,
extenúa maléfico su máscara inaccesible,
con sus trajes cuánticos grávidos,
sin arrepentimiento en el eco de la paz
de pies mutilados, ungidos de sangre.

Aquí estamos, tú y yo…, y la miseria gris,
con sus instantes de estrellas exiguas…,
nos dan la ventura del deleite hermoso
de sentir el alma del valor insobornable,
y el halo inconfundible del fugaz éxtasis,
de tenernos ajenos al cálculo furtivo
desplegado en las auroras incididas.
Populosas en sus rojos jirones nupciales,
donde me dejaste aquel beso volátil,
guerrero, con sus labios de fuego.
Espacio infinito de gestos sin fronteras,
donde la rabiosa luz del desdén
vive con su rostro de nieve, su sino.
Déjame que te cuente la dicha de ser,
la batalla armoniosa de ganar la lucha,
así, se frustra del mundo la necrosis. 

sábado, 28 de enero de 2017

Soñé que dormía


Soñé que dormía

Soñé que dormía un sueño dormido,
despierta lo quería tener conmigo.
Habitante blanco con aliento a rocío,
beber tu liquido en la alborada fría
me abriga las heridas huérfanas,
que me dejó el marinero de los vientos,
devorado de geometría de mármol,
en la frialdad de las  sienes de Apolo.

¿Dónde estará su barca desterrada?,
El empuje de las horas hacen del mar
de su tiempo una callada agonía.
Amarle duele en este dormir opaco,
viendo los espirales de mis sentidos
en el mantel geográfico del cosmos.
Un teorema rescatado del delta
de mis ojos de lluvia, bajo las piedras.

Adviérteme luna, del río egipcio
tiene un brazo acariciando el limo,
y cuando abre su boca al mundo,
sonríen las frutas de la distancia
donde yo, fija, le he de encontrar.
A mi marinero guerrero de las olas
del tiempo, extraviado de su reloj,
inexorable en su palpitar continuo. 

jueves, 26 de enero de 2017

Ya no importa


Ya no importa

Ya no importa que la flor muera,
los rosales cierran sus ojos heridos,
el sol cesa su canción de primavera
a un prometido sueño por florecer.
Huir hacia dentro desolada y sentir
la muralla del amor roto, sobrepasa
esta estrella afligida, con emoción.

Ahogo mi dolor,  y ya no importa.
Un instante, es el límite suficiente
en ese espejismo del vacío jardín,  
donde la luz de los solitarios días
lo pueblan somnolientos helechos,
nacidos de la ardua fatiga, errante,
seguido al grito de la tarde, al morir.

Ya no importa, ensueño o distancia.
Solo el cielo abre su puerta, bello,
al amor mío, y los besos son palomas
volando desde mi frágil boca, tristes
posan su baldía ternura, en un sentir,
inmortal, frente a la indolente nada.
Alma en la existencia, por haber sido.

Ya no importa la desamparada encina,
sin sombra bajo el rictus de sus raíces.
Hosco frío,  despierta irascible,  en mí,
sin consuelo, los silencios dejo llorar,
y oigo el desencantamiento mendigo
en su reino de abismo, al caer la noche
sobre los arrayanes de mi ocaso gris. 

domingo, 22 de enero de 2017

Atardecer


Atardecer

Siento atardecer mi tiempo
alimentado de viejas esperanzas,
hablándome cansado del antes…,
estrellados muebles descalzos
de esta casa que porfía su caída.
Irán con su vals omnipotente,
a una despedida de momentos,
respirando la luz en las sombras,
cuando respirar se hace noche,
y los labios en su verdor rumoroso,
ansían decir tantas cosas, ¡Ahora!,
La vida se me escapa, inconsciente,
…, se fuga transeúnte por ese río
inclemente, en su frío ir, sin pausa,
fijo hacer en no vulnerar su orden.

Se me resiste el sereno descanso,
adyacente al ocaso de las colmenas,
sobradas de la helada sangre.
En ascensión el agotado suspiro,
no muere en su tenaz rebeldía
de ser energía en su pesadumbre.
El sentimiento es un espiral seco,
no encuentra su cierzo de gloria,  
aunque sopla su agonía en mi norte.
Existir vaga borroso los epílogos,
sin anémona fértil en mi memoria.
Sustenta fútil las estepas grises,
aterido a un haz de lamentos mudos,
sin saber vencer mi dura fragilidad,
y en silencio presiento que me despide. 

miércoles, 18 de enero de 2017

Búsqueda


Búsqueda

¿Me pregunto, dónde se ha ido el tiempo?,
Bañado de sol, inconsciente, pueril…,
como una ingenua chica enamorada,
metafísico…, sin preocupaciones ,
deseando mirar el amor hasta  el fin,
en su inquieto movimiento por hacer.

Puedo oler, el humo implica fuego,
sin pleito la empírica sonata mártir
que mitiga los raptos de la inocencia.
Hombre que siente las lágrimas de mujer
su vino, una virtud dorada al besarlo.
Boca callada en un te amo por decir,
congelando el sentimiento más noble.

Quiero ser la gaviota nacida de tus manos
volando vagabunda hacía un sentir.
Confidente de la emocionada alma,
de la palabra que va rasgando el aire,
en el aliento claro de un día de verano.
En búsqueda de algo más que el vivir
de todos los días... o el amar de siempre.