Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

jueves, 21 de julio de 2016

Pecado


Pecado

No pertenezco a nadie
Aunque sean tus labios
la fuente que sacie mi sed.
Moriré cerca de tu oasis,
bajo tu arrogante arena
detenida en este seco aire
y las dunas de recuerdos
desterrando mis mañanas.

Detenida en este instante
en el que me desprendo de ti,
enamorada de ese infinito
donde tus besos deambulan.
Lejos queda ese bello jardín
fascinado con nuestro baile,
el que danzan los cuerpos
bajo el hechizo de la noche.

Ojala luz que me habitas
que sabes mejor que nadie
como iluminar mi sombra,
me permitas regalar el perdón.
Mi alma necesita tu amor,
Abrir a ti,  su triste soledad
prisionera del ridículo pecado,
hijo del prejuicio más infame. 

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