Dos metros cuadrados
Me dejas caminar tu espacio,
dos metros cuadrados de pasos
donde equilibrar la vida desolada.
¿Desolada?, Mientras diseñas
árboles de puertas cerradas,
extrañados de sus hojas robadas.
¿Qué me dices de ese libro?
Su cubierta es una espesa coma
Interminable en su aparte,
escapada del pensamiento
demasiado extenso para morir
sin voz, sin aire, en tu mente.
Será tu gran historia dilatada
más allá de dos metros cuadrados.
Ahí, permíteme inclinarme ante ti,
podría besar las huellas de tus
pasos.
Las raíces están por dar su fruto,
quiero ser perfume en esas plantas.
Y es que llevas una vida entera
plantando flores sin saberlo.
Te brotan por doquier a deshoras.
Es por eso que el sol que te ampara,
contigo, no sabe de descanso.
Un día por llegar siempre tu norte….
….en solo dos metros cuadrados.
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"Si puedes mirar al rostro a este texto, te agradezco que me digas de qué color son sus pupilas…"