Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

martes, 4 de junio de 2013

Soledades


Soledades

Hundida en un silencio letal,
todas las dudas se alejan
como la marea de la orilla.
Con ese miedo de ojos fríos,
lubricante de ambición cobarde
que hace rodar la vida indecisa.

El destino te da una mano
y con la otra te juega la partida.
Un salto entre dos mundos
que derrota el incoloro abismo
con tímidas las palabras.

En esa jungla de asfalto,
donde la monotonía se hace gris,
y se instaura el helado invierno
de soledades maquiavélicas,
con sus océanos indolentes,
tan inaccesibles unas de otras.

Con ese colorido de fondo
que mira la realidad de frente
y se eleva hacia los cielos
como un monstruo enorme
de cristal negro, corroído
por el hambre de justicia.

Todo se resume en querer,
que no se suscribe al poder,
en atrapar un hilo de humo
un balsámico perfume
una fugaz y acariciante brisa
que mece el susurro de las hojas
antes de perecer dormidas…  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Si puedes mirar al rostro a este texto, te agradezco que me digas de qué color son sus pupilas…"