Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

viernes, 24 de mayo de 2013

Resurgir de la ceniza…


Resurgir de la ceniza…  

Me desconciertas desde el mismo instante 
que te siento presente en mi alma.
Fuiste enterrado bajo un río de lágrimas,
fluctuante en su sepelio, río abajo. 
¿Que ha pasado para resurgir implacable
después de un luto resignado de años? 
Estás desenterrado de entre lo muerto,
y avivas mi sangre con un fuego indómito.

Eres parte del paisaje frente a mis ojos 
que ahora se exhibe dorado y ámbar 
herencia de aquella tarde de otoño 
que se distraía tiñendo de oro las hojas.
Melancolía por un amor atrapado 
en el deseo más primitivo e insaciable
que trae en sus genes el origen de la vida. 

Rígida y palpitante tu carne, me deleita
con un frenesí que no tiene sosiego
y me pregunto si alcanzaré la paz 
al fundirme con tu paisaje atardecido 
sin sobresalir de la bruma de la noche
cuando me azoten las míticas furias
anunciándome tu siguiente partida...



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