Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

domingo, 12 de agosto de 2012

Y se fue

Evitar la tristeza, crear una coraza intransferible al dolor del alma, es materialmente imposible, somos tan vulnerables, que muchas veces he pensado que esa fortaleza que en muchos parece una cualidad, se derrumba con las cosas más insignificantes, casi sin que se sea consciente de ello. Es cierto que todos hemos conocido a alguien de corazón de piedra, en apariencia quizá, con actos que a los ojos de los demás nos hace cuestionarnos si están hechos del mismo barro que el resto de los mortales.
Te endurece la vida conforme vas atravesando episodios donde tu corazón se ha partido en dos, es como si algo de ti se hubiese muerto y en su lugar apareciera un enorme callo, del cual eres consciente cuando la reminiscencia te hace retomar situaciones que en su momento te conmocionaron o cuando la vida hace un paréntesis entre paisajes amenazantes y decrépitos, los recibes con una impasibilidad que en tiempos atrás te hubieran fraccionado el alma como una vasija de arcilla lanzada contra el suelo… No, no me he vuelto insensible, creo que la sensibilidad que decora nuestros sentimientos es algo más que una rúbrica en nuestra expresión, es un cristal en nuestro iris que le da un color determinado a las cosas, a la vida en general, a la luz de nuestros ojos y se nos agarran por dentro afianzándose con nuestro sentir, eso nace y muere con nosotros….
Este poema de hoy, pertenece a una época de las más duras que he tenido que vivir, la muerte de mi madre…, he publicado algunos sobre ella, tengo muchos más de esa época, los rescató conforme aparecen en esas limpiezas que hacemos por casa, arrugados, enmohecidos por la humedad de las lágrimas con las que fueron escritos. Hoy puedo leerlos y mostrarlos con paz, mucha paz, esa paz que llega después de la aceptación de que la vida sigue y nunca sabemos en qué parte del camino tienes que apearte, luego nada debe paralizarte impidiéndote el deleite que ofrece el vivir, puesto que es tu oportunidad, como sufres cuando la cara muestra su reverso….

Gracias a todos…
Mil besos sin reverso, llenos de vida…


Y se fue

Y se fue una noche de despedidas,
ya no quedaban lágrimas de consuelo.
En el frío del dolor, lloraba el cielo,
torrencial, desgarrado trueno
que como una sombra se la llevó.

Tiene el filo de la noche un aura
que pone un cerco a la vida.
Tiene almenas que coronan estelas
a un sol que por ti no brillará mas.

Que desabrigo siento al venir el día,
desnuda de brazos que me arropen…
Cálida ternura que si te pienso
inundas de desolación la ausencia.

Y se fue en la madrugada de viento,
Inhóspita, de enfurecida alma,
que rompió en llanto cuando la abrazó.



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