Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

domingo, 19 de agosto de 2012

Futuro perfecto


Futuro perfecto

Parpadea henchida el alba,
Con los ojos sorprendidos
Y la voz perfumada de azahar.
Viene desnuda de dolores viejos,
Con la piel llama templada
bifurcada en dos cauces,
vertidos en vivos topacios.

El valle cansado de la letanía
de los símbolos haraganes,
se eleva frente a la transmontana
con sus oídos rescatados del exilio.

Llora el silencio al soltar amarras,
libre de su condena solitaria,
y abjura del guiño de la promesa,
por sus palabras de salamandra,
que hieren las gélidas soledades.

Me juré a mí misma, exorcizar
La maldición de la leyenda,
con soliloquios que acribillen
los ojos hirientes de la higuana,
mientras duerme en los insomnios,
de tanto ángel caído en el atardecer
que cierra las puertas del paraíso.

Abren los días, después del diluvio,
ese camino en este despertar,
que borra de los afectos el tatuaje
de tantas heridas ignoradas al tiempo,
que como eco de lagrimas prisioneras,
subscribe el presente en futuro perfecto.

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