Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

domingo, 19 de agosto de 2012

Si el viento barre mi pensamiento... ¿Qué me queda?



¡Corre, corre!, por el sembrado de amapolas;
niña de trenzas con los reflejos del sol.
Que el viento no te atrape, antes que crezcas,
y te robe tu sueño de mar y olivos...


¡Corre, corre!, Ten cuidado con las olas de trigo;
Es su dorado de Junio el que tienes que guardar,
Será para siempre el brillo en tu mirar de cielo.
Y tu sueño de caracola en el rugir del mar.....




¿Que pienso?.... El miedo que siento,

por la inmaculada concepción de la palabra...

Amiga que haría yo sin ti, en esta orilla del tiempo.
Volar quisiera como Juan Salvador Gaviota,
y soñar en prados de margaritas cubriendo tus desiertos.

No quiero sentirte vulnerable en bocas impías,
caminar descalza entre tantos prados de ortigas.

Es cierto que tu envés se atrofia según el viento.
Nunca será sagrada tu utopía en brazos de la libertad,
si se viola tu lecho y se erigen banderas con tela de mordazas,
usando tu sangre para decapitar la libre expresión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Si puedes mirar al rostro a este texto, te agradezco que me digas de qué color son sus pupilas…"