Si he de perecer al abrigo de este manantial,
abrupto, dominante, de fluido reino.
Que no me vuelva loza de mármol,
su frío carácter de primavera postergada,
que deje que el despertar del sol me sonría,
que la luna en su guardia me bese
mientras sus aguas me acarician el descanso...

miércoles, 10 de febrero de 2010

La capacidad del ser

Sigo experimentando, quiero lograr superar el uso desmesurado de palabras para decir muy poco. Una de las cosas que me caracteriza es que cuando me obstino en lograr algo, duermo y despierto con lo mismo hasta lograrlo, por ello, no soy aficionada a comprar lotería, me arruinaría en el empeño por ser millonaria… ¡Por San Jerónimo!, Yo misma alucino, de todas las tonterías que digo… Uif!!, Perdón, quería decir escribo….

Se me escapo de entre mis dedos, martilleando el teclado de mi ordenador, este concepto fiel reflejo de mi confundido pensamiento. Son interrogantes, que antes de que logre descifrar una, las muy malditas, pasean la pasarela de mi reflexión; una, más otra y así hasta formarse un cumulo de signos de interrogación sustituyendo a mis cansadas neuronas, que sería por normal, la lógica en la fisiología natural de mi cavidad cerebral.

He aquí, un ensayo de relato breve.


La capacidad del ser

¿Cómo queda ausente la presencia en el espacio físico que ocupa?, Arduo es el brote del ser, condenado a isla solitaria en medio de un archipiélago. Colindantes sus costas se asemejan a una gran e inaccesible isla en medio de un océano.

Asfixiado en la cercanía distante de tanto pariente, orgullosos de la sangre de su linaje, Eduardo; gavilán de lejanos vuelos en su necesidad de beber áridos paisajes donde escasean los esnobismos que imponen la regia clase. Allí son otros aires, vientos difíciles de pelear, para considerar importante la hidalguía de una posible rancia estirpe.

En semejante evento se presiente en ellos, como un cenizo en medio de un dorado trigal, una mota de hollín en la inmaculada superficie del cristal… Sonríe a todos con porte elegante, y en su mente resuenan las mismas preguntas… ¿Qué se es, para los ojos que miran, la herencia de un apellido o todo aquello que fluye desde su sombra?, ¿Tiene acaso importancia la cuna que te acogió, si te eligen los laureles que deben definir tu camino?....

10 comentarios:

  1. Soyyy Primerrr!!!!

    Ahora engo, q toi haciendo torrijas y se me geman (hablo así porque toi costipá y engo taponá la narí) aingsss...

    ResponderEliminar
  2. Pobreta ella!!..., por cierto yo quiero..., eh!!, te has ido.., Bushiiiiiiiiiiii!!,
    Por dios!!,me desgarre el cartílago de las cuerdas vocales....

    ResponderEliminar
  3. ANTOÑI,es increíble tu capacidad para expresar lo que sientes..me encantan tus razonamientos propios de una persona inteligente y con ganas de saber..del relato no hablo no porque no me guste ni esté bien narrado,no,sino porque me ha llenado más tu prólogo....me dejas asombrada con tu capacidad de transmitir.
    Bellísima.
    besos.Morgana

    ResponderEliminar
  4. Antoñi, contigo no salgo de asombro en asombro, ahora escribes además de tu prólogo un ensayo, menuda cabezota eres, y claro que con una de tus virtudes; el tesón vas a alcanzar todo lo que se te ponga por delante, y lo que más me gusta de ti es esa sencillez y sensibilidad, que son como pétalos de rosa que se cuelan muy adentro de mi corazón, te haces querer, Antoñi.

    un abrazo inmenso, y por supuesto muy buena tu entrada, creo que no se puede hacer mejor.

    Maite

    ResponderEliminar
  5. Siempre me es gratificante recorrer el mundo de los blogs… y encontrar algunos como el tuyo. También tengo la esperanza que alguna vez pueda verte por el mío, sería como compartir esta pasión por escribir que une a tantas personas y en tantos lugares...

    Sergio

    ResponderEliminar
  6. Bravísimooooo Antoñi. Con una capacidad y talento absolutos. Brillante amiga. Felicitaciones! Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. La boca abierta, el pensamiento despierto, lo dicho lo hecho, esa es la verdadera heráldica que nos avala ante los demás, pero como sustraerse a la tentación de ser además eso que de nosotros ha hecho la memoria genealógica, cómo en horas de desaliento no pronunciarnos graves entorno a la grandeza de nuestra estirpe, sea cual sea la condición de sus hazañas. A menudo sencilla bondad, mera sabiduría, cariño en definitiva. No nos hacemos en todo sino en parte, pues en parte venimos hechos, sin que ello nos justifique a la hora de afrontar tan singular responsabilidad.

    Hasta la ausencia queda, cómo esperar que se ausente la presencia, no obstante la idea se antoja tentadora.
    Recibe un fraternal abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Dª Antonia, veo con agrado que está usted reinventándose, que trata de eliminar lo superfluo, de destilar la esencia, de RENOVARSE. El tiempo nos dirá si acierta pero es muy valiente al intentarlo. Ánimo.

    Dª Antonia, le respondo con mucho retraso a su comentario sobre la obscenidad política del gobierno.

    Dice usted que ser político es incompatible con ser leal. De acuerdo, el poder ensucia. Pero entonces, póngase freno a la basura mediante la caducidad. Como los yogures.

    Eso protegería algo a los ciudadanos de los "profesionales" del poder inepto o guarro.

    Con todo mi afecto, Doña.

    ResponderEliminar
  9. Pues yo msoy lo contrario a tí, casi nunca termino nada de loq ue empiezo,jajajaj,¡y eso si que es un problema serio¡, pero bueno me estoy enmendando.

    Por cierto, tu eres Morgana o es que tienes dos blogs Antoñi.es que no me entero¡

    ResponderEliminar
  10. Has dado en tu tema álgido, mi Niña...

    La capacidad del PARECER está por encima de la capacidad del SER, amiga mía, en este mundo trágico...

    Tu ensayo merece marco.

    Besos miles.

    SIL

    ResponderEliminar

"Si puedes mirar al rostro a este texto, te agradezco que me digas de qué color son sus pupilas…"